Aprovechando los claros que se vislumbraban a las 8,30 horas de la mañana, se inicio esta etapa de transición, que poca cosa, o casi nada, tiene que contar debido al relajamiento del corto kilometraje y que las mentes ya estaban pensando en guardar fuerzas para el sabado siguiente, en Moratalla, donde todas las que se reserven van a resultar pocas.

Solo se tensó la cuerda en la subida a Rebate, donde se hicieron valer los globeros de potencia, como siempre al mando de JoseGlobertroter, su cuñao, y un inconmensurable Patri que ultimamente muestra su optimo estado de forma. A ellos le acompañaron también Tortosa y Diego.
Pasado Torremendo y de regreso a casa, coge el mando del pelotón Tortosa, que impone un fuerte ritmo, mientras el tiempo se tornaba cada vez mas negro. Las previsiones, se hacen inevitables y antes de llegar a la Venta del Pino, empieza a descargar un fuerte aguacero, que invita únicamente a llegar pronto a casita.
Llegando a Murcia, y ante la temprana hora, Tortosa y José Miguel, deciden probar la adherencia de las ruedas sobre suelo mojado, y en solitario inician la aventura de subir a la Cresta del Gallo, para redondear la etapa, entre rios de agua y lluvia.
En total, se sumaron mas de 100 km, con el convencimiento de que la suerte esta echada, los deberes hechos, y a la espera de lo que acontezca en Moratalla.